Nicola Bader-Schiess “La rentabilidad no es todo”

Escrito el 19 diciembre, 2012 por Javiera Moraga en Personajes

La gestora del Teatro del Lago –el proyecto cultural más emblemático de los últimos años en Chile– acaba de asumir como presidenta de la Asociación de Empresas Familiares (AEF). Los desafíos son muchos y esta empresaria, cuya vocación es la música, sabe perfectamente cómo tocar cada nota.

Por: Javiera Moraga / Fotos: Ronny Belmar

Nicola Bader-Schiess logró su sueño. Durante 12 años vio silenciosamente cómo se construía cada detalle del Teatro del Lago. Primero, vivía en Frutillar en una pequeña casa,  pero hoy con su marido, Uli Bader –otro personaje fundamental del proyecto– y su hijo se reparten entre Frutillar, Santiago y el mundo, donde han logrado posicionar este proyecto cultural, que ya ha sido reconocido como una gran obra de responsabilidad social.

Nicola Bader-Schiess acaba de estrenarse como la presidenta de la Asociación de Empresas Familiares (AEF), demostrando que le interesa no solo que la obra perdure, sino transmitir las enseñanzas heredadas de su padre, un inmigrante que hizo fortuna, que la perdió y que logró que sus hijos volvieran a levantar el imperio familiar, sin ningún tipo de soberbia, buscando también aportar a Chile.

Y esta empresaria tiene clara esa misión. Tal vez es por eso que desde esta trinchera ella quiere no solo involucrar a más mujeres en el rol de la empresa, sino instaurar una visión a largo plazo que permita no siempre fijarse solo en la rentabilidad de una compañía, sino en su capital humano y las posibilidades que este tiene para desarrollarse.

–¿Por qué aceptó este cargo?

–Lo que siempre me ha atraído en la empresa familiar es el gran valor que puedes trabajar en la familia, relacionado con la empresa. Al mismo tiempo, es sumamente valórico el no tener que mirar la rentabilidad netamente; sino poder pensar en el capital humano, en desarrollar talentos, buscar responsabilidades sociales. Si bien siempre se está buscando la rentabilidad, que es la base para cualquier empresa y para el desarrollo económico, la verdad es que el desarrollo del país significa buscar un poco la razón por la cual uno existe y uno trabaja. Y acá hay un campo donde se puede potenciar.

–¿Cuál es el rol que va a asumir usted en la Asociación de Empresas Familiares?

–La Asociación de Empresas Familiares viene desde España, se fundó en Chile en 2008. Y el objetivo es unir, capacitar y conversar entre las empresas familiares. La conforman 63 familias empresarias en Chile, con más de 500 adherentes, lo que equivale a más del 10% del PIB de nuestro país. Otro tema es la antigüedad que tienen las empresas que pertenecen a esta asociación, un promedio de 76 años versus los 11 años que tienen el resto de las empresas familiares en Chile.

“La AEF también cuenta con tres capítulos: futuro, mujeres y fundaciones. El gran interés es ampliar el directorio para integrar mujeres, en diversidad de rubros y género”.

–¿Cuál es el modelo que siguen?

–Es muy interesante, porque nuestra relación o “espejo” ha sido la ciudad de Bilbao, en España. Y es que hace 15 años esta ciudad industrial era un imposible turístico, por la contaminación que tenía en diversos ámbitos. Pero se tomaron  decisiones claves, políticas estratégicas, que permitieron a Bilbao transformarse hoy en la ciudad turística más visitada de Europa. Han creado un centro tecnológico espectacular; han invitado a cinco o seis arquitectos de fama mundial para hacer rescates patrimoniales; han hecho aeropuertos nuevos; tranvías que pasan por pasto, no por cemento,  todo sumamente familiar. Bilbao invitó al Guggenheim y esa fue una estrategia concebida desde la ciudad. Ahora, Bilbao está limpia. En ese sentido pensar y planificar es algo fundamental.

–¿Hay algo parecido que esté ocurriendo en Chile?

–En Frutillar hay un plan de desarrollo sustentable, que incluye diez kilómetros cuadrados que se llama Plades. Este tiene el apoyo desde la subsecretaria de Turismo, desde la alcaldía y las juntas de vecinos. Ya se han hecho tres workshops, en los cuales han participado más de 300 personas, con el objetivo de ver las diferentes inquietudes que surgen, siempre pensando en las visiones de los diferentes rubros, ámbitos y geografías. La idea es ver que haya un desarrollo más allá de un alcalde o de una intendencia. Ver cómo hacer un nudo vial a largo plazo. Y para ello hay muchas iniciativas en marcha, por ejemplo, se están donando bicicletas eléctricas o partiendo programas de educación en los colegios con el tema del reciclaje, mientras se habilita un punto limpio en la ciudad.

Más allá de la rentabilidad

–¿Cuál cree que es el rol de la mujer hoy  en el ámbito de las empresas familiares?

–Hoy tenemos una mujer más activa, más educada y formada laboralmente. Francamente considero muy sano que la madre tenga un rol muy fuerte de educación y formación en la familia, pero también es sumamente saludable que, si ha tenido la oportunidad de educarse, sus puntos de vista estratégicos le sirvan también a las empresas. No se trata de fijar porcentajes, porque creo que debe ser un proceso natural incorporarlas.

–Al final, son las empresas familiares las que mueven la economía de un país…

–En la tercera generación, entre un 80% o 85% de las empresas no logran sobrevivir. Pero como empresa familiar se tiene la gran oportunidad de pensar a largo plazo y no tener la urgencia del corto plazo de la rentabilidad neta. La gran fortaleza de la empresa familiar es que se puede permitir bajar la rentabilidad, para lograr incorporar otros valores que puedan aportar un poco más a la comunidad.

–¿Cuáles son hoy las mayores 

preocupaciones de la Asociación 

de Empresas Familiares?

–Fortalecer la empresa familiar, pero también la veo muy vinculada a temas legales del país. Es un trabajo sumamente importante el no estar siempre mirándose el ombligo, sino estar trabajando en relación a quién te rodea. Por ejemplo, vienen muchos temas para trabajar en relación a América Latina. También está el Family Business Networking (FBN), para aprender de vuelta desde lo internacional, aunque a esas experiencias siempre hay que ponerles, antes, un transformador a la realidad chilena.

 

Consolidación in situ

–Y respecto a su propio emprendimiento, ¿cómo se ha consolidad el proyecto del Teatro del Lago?

–Acabamos de celebrar el tercer cumpleaños del Teatro del Lago y ya  hace dos años que tenemos la construcción finalizada, lo que equivale a 10.000 metros cuadrados completamente a disposición de la comunidad. Hemos logrado más de 160.000 visitas durante el año. También hemos entregado 20.000 butacas educativas totalmente gratuitas a escolares, con el sentido de que nuestra responsabilidad social llegue directamente a colegios, de los cuales una gran cantidad son vulnerables. Además, 130 becas anuales se han entregado en la Casa Richter, donde tenemos 260 alumnos durante el año y unos 200 en el verano.

–¿Los niños becados son de toda la zona?

–Sí, de sectores como Los Muermos, Fresia, Puerto Octay, Llanquihue, Osorno, Puerto Varas, Ensenada, entre otras localidades. Los que más viajan están a 120 kilómetros, algunos lo hacen dos veces a la semana.

–¿Qué ha sido lo más gratificante de ver culminado y consolidándose un proyecto como el Teatro del Lago?

–Claramente ver un sueño que se ha ido logrando. Solo la construcción demoró 12 años. Entonces ver que esto ha sido recibido muy bien por parte de la capital es muy gratificante. En los grandes eventos que realiza el Teatro del Lago llegan entre 400 y 500 visitas desde Santiago, y eso une. Hay acceso para todo público, también para la familia. Así, en familia es más fácil que la música y las artes se transformen en un hábito, que sean parte del día a día y de tu vida.

–En 2013 darán un paso importante, harán un directorio internacional.

–En la Corporación Cultural nos toca un cambio un poco mayor, específicamente en abril del próximo año, porque varios directores llevan tres períodos, y también viene otra etapa, y estamos trabajando en eso…

–¿Cómo evalúa el posicionamiento internacional del Teatro del Lago?

–A nivel artístico claramente hemos logrado un posicionamiento. Cuando viajamos nos encontramos que en Salzburgo o Nueva York se habla de nosotros, que se sabe del Teatro del Lago, y que la gente quiere venir a visitarlo. Tenemos un círculo mundial de amigos consolidado en Europa y que aún falta posicionarlo en Estados Unidos. El gran foco del Teatro del Lago es Uli, con sus contactos artísticos.

–¿Qué grandes artistas vienen en 2013?

–Uno de ellos es Yo-Yo Ma. También está en nuestra cartelera Helmuth Rilling, quien va a dirigir “La Pasión según San Mateo”, con cursos magistrales, durante la Semana Santa. También vuelve Paquito D’Rivera, con el festival de jazz que ha sido tan exitoso.

–¿Qué impacto logra tener un teatro, como el Teatro del Lago en una comunidad como Frutillar?

–Justamente estamos haciendo un estudio de impacto social, que lo llevan desde Holanda, porque nos interesa saber qué es lo que significamos a nivel internacional. A través de ese estudio vamos a tener más claro cuál es el aporte. Ahora, durante el estudio hemos aprendido muchísimo gracias a las preguntas.


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Javiera Moraga